Este sitio utiliza cookies técnicas y de rendimiento. 
Para acceder a la información detallada sobre nuestras cookies visite la Configuración de Cookies.


El entorno educativo es mucho más que la transmisión de conocimientos; es el lugar donde se siembran las semillas de las relaciones significativas, valores fundamentales y un lugar propicio para el aprendizaje.

Hemos tenido el privilegio de dialogar con Miguel Ángel, psicopedagogo del Colegio Bética Mudarra, quien nos comparte su perspectiva sobre la vital importancia de cultivar un ambiente enriquecedor en la institución educativa.

"Es importantísimo fomentar este contexto dentro del aula," enfatiza Miguel Ángel. "En la Red de Centros Institución Teresiana hay un ambiente de familia que es palpable. Si hablas con profesores que solo están unos meses o uno o dos años siempre destacan el entorno tan familiar del centro."

Además, este compromiso va más allá de las horas lectivas. "Llevamos a cabo actividades entre profesores fuera del horario lectivo para tener convivencia y compartir. Nos interesamos incluso por la vida personal y nos apoyamos,” añade Miguel Ángel.

Esto se extiende a la relación con los alumnos. "Con ellos tenemos un trato muy cercano y afable. Pueden contar con nosotros siempre para lo que quieran, y eso nos ayuda a fortalecer la unión entre profesor y estudiante," destaca el psicopedagogo que asegura siguen la línea de Pedro Poveda de acercarse al alumno, ponerse a su nivel y tenderles la mano. 

La creación de un buen ambiente no solo se limita a las interacciones profesor-estudiante, sino que se expande a la relación entre los propios alumnos. Un ejemplo es la asignatura de valores cívicos y éticos implementada por el gobierno, fomentando la convivencia en Sexto de Primaria y Segundo de la ESO. 

Por otro lado, se destina una asignatura en 2º de Bachillerato llamada "Participación y Compromiso Social," donde se promueve la participación activa en compromisos sociales y se resume el impacto de las actividades realizadas a lo largo de los años, consolidando los valores de convivencia, respeto y compromiso social.

Asimismo, las tutorías grupales son otro espacio fundamental para trabajar estos temas, abordando la tolerancia, realizando actividades y talleres, y contando con la orientación de profesionales. 

Para resolver conflictos y fortalecer aún más los lazos entre los alumnos, se implementa un plan de mediadores. Al inicio del curso, se forma al alumnado en mediación para que sean ellos mismos los mediadores, contribuyendo a resolver conflictos y promoviendo un ambiente de familia y respeto.

Este enfoque integral no se limita al ámbito escolar; se extiende a las familias, capacitándolas para que también sean agentes activos en el cultivo de un ambiente de respeto y aprecio en el hogar. En definitiva, el la Red de Centros Institución Teresiana no solo se educa en conocimientos, sino que siembra las bases para la formación de individuos comprometidos, respetuosos y capaces de construir un entorno educativo que va más allá de las aulas.